Jonás era un profeta,
que predicaba la palabra de Dios.
Un día, Dios le dijo:
Jonás
Diles a los ninivitas
que se arrepientan de sus pecados.
Jonás no quería ir a Nínive, y se escondió de Dios.
Cuando Dios vio a Jonás en el barco,
mandó una tormenta que sacudió el mar.
Jonás y los marineros
estaban muy, muy
asustados.
__Es culpa mía__dijo
Jonás__
Yo he desobedecido a
Dios.
Los marineros tiraron a Jonás al mar, nadó hasta que
llegó un gran pez y se lo tragó. El gran pez era
parte del plan de Dios.
Jonás pasó 3 dias y 3
noches en el oscuro interior del gran pez
Dentro del vientre del
pez, Jonás se arrepintió y oró a Dios, y le dió las
gracias por haberlo salvado y no dejara que se
ahogara.
Entonces Dios le dijo al
gran pez que escupiera a Jonás. De repente Jonás se
encontró en tierra firme. No estaba herido . Dios se
habia asegurado de que el gran pez no le hiciera
daño.

De nuevo, Dios le dijo a
Jonás que fuera a Nínive. Esta vez, obedeció, y le
dijo a la gente que dejara de portarse mal. La gente
lo escuchó y se salvaron.