Preguntando San Bernardo al Divino Redentor, cuál fue el dolor que más
sufrió y más desconocido por los hombres, Jesús le responde:
"Yo tenía una llaga profundísima en el hombro sobre el cual cargué mi
pesada cruz, esa llaga era la más dolorosa de todas. Los hombres no la conocen.
Honrad pues esta llaga, y haré TODO lo que por ella pidas".

ORACION
Oh Jesús, manso cordero de Dios, a pesar de ser yo una criatura
miserable y pecadora, te adoro y venero la llaga causada por el peso
de vuestra Cruz que abriendo vuestras carnes, desnudó los huesos de
vuestro Hombro sagrado y de la cual vuestra Madre dolorosa tanto se
compadeció.
También yo, oh carísimo Jesús, me compadezco de vos y
desde el fondo de mi corazón lo glorifico, te agradezco por esta
llaga dolorosa de vuestro Hombro en la que quisiste cargar vuestra
Cruz por mi salvación. Ah! Por los sufrimientos que padeciste y que
aumentaron el enorme peso de vuestra Cruz, ruégote con mucha humildad
ten piedad de mi, pobre criatura pecadora, perdonad mis pecados y
conducidme al cielo por el camino de la Cruz.

(Se rezan 7 Ave María y se agrega: "Madre Santísima, imprime en mi Corazón las
llagas de Jesús Cristo Crucificado": Indulgencia de 300 días cada vez. "Oh
dulcísimo Jesús no seas mi Juez, sé mi salvador":
Indulgencia de 100 días cada vez).
Nihil Obstat
Taubaté 22-06-1970
Mon. Joao José de Azevedo
Vig. Cap.
Quien quiera obtener gracias del Corazón de Jesús,
prometa difundir esta devoción.