La decisión de Benedicto es
sobre liturgia, el latín no es la esencia de la cuestión
pero quienes se rasgan las vestiduras por el latín,
deben comprender que el Pueblo de Dios siempre tuvo un
lenguaje único.
En la Antigua Alianza el lenguaje sagrado era el hebreo,
en la Nueva Alianza es y será el latín, hasta el fin de los
tiempos.
Es lógico que la Iglesia Católica (término que significa
'universal') tenga un lenguaje universal, es decir que
permita a unir a todos los pueblos bajo una misma lengua en
un solo Cuerpo Místico de Cristo.
La Divina Providencia, reflejada en la historia, eligió el
latín: Dios eligió el latín. ¿Cómo discutir ésto?
Nadie critica que los organismos internacionales tengan su
lengua oficial: Naciones Unidas, Fondo Monetario, Banco
Mundial, Unión Europea, etc. Por ejemplo, el francés fue la
lengua oficial de la Liga de las Naciones y otros organismos
internacionales durante más de cien años y nadie protestó.
¿Por qué se ataca a la Iglesia por mantener la Tradición de
un lenguaje, que además no hiere ningún nacionalismo? ¿No
sería ridículo que el lenguaje oficial de la Iglesia fuese
el inglés, el chino
o cualquier otro?
Se ataca a la Iglesia argumentando que el latín sea una
legua muerta, a pesar de que la ha mantenida viva en sus dos
mil años de historia, pero eso sí, a nadie se le ocurriría
achacarle lo mismo al Estado de Israel, cuando resucitó al
hebreo luego de más de 1700 años.
Ante las malas traducciones de la Biblia, la liturgia y
otros documentos de la Iglesia, es necesario preservar la
lengua que se ha mantenido incólume durante milenios,
soportando las modas, los cambios culturales y tecnológicos,
y los embates de Satanás que como buen padre de la mentira
trata de cambiar el sentido de los términos.
Por ejemplo, ya vimos como algunas Biblias traducen la
profecía sobre la Virginidad perpetua de María "una virgen
concibe y da a luz a un hijo" por obviedad de que "una joven
concebirá y dará a luz", desvirtuándola totalmente. En latín
Virgo es virgen, siempre. En cambio hoy en día, joven no es
sinónimo de virgen. El latín resiste el cambio del
tiempo.
O tempora, o mores!