Julio 27, 2007
En el nombre de Dios y para su Gloria quiero compartir este testimonio.
Mi hija Blanca Odino desde la primera semana de Julio se levantó con un dolor muy fuerte en el lado del riñón izquierdo, continuaba por toda la pierna y en la parte baja del vientre. El dolor cada vez más fuerte por lo que decidimos llevarla al Dr. Después de reconocerla nos dijo creo que es cólico nefrítico, le mandó hacerse unos exámenes, el turno nos lo dieron para el martes. Esto fue un viernes.
Los dolores continuaron cada vez mas fuerte, no podíamos esperar hasta el martes, y la llevamos al hospital, estuvo ingresada toda la noche con medicamentos, el sábado en la mañana de vuelta a la casa con menos dolor, pero con dolor y con un referido para que el urólogo la atendiera, el resultado: piedra en el conducto urinario, le puso una sonda y le recetó una pastillas, le dijo el dolor se te va a calmar y si se calmó, pero no se le quitó.
La próxima consulta es para el 31 de Julio (la semana próxima) es para quebrar la piedra por ultrasonido este produce ondas de choque y va partiendo la piedra.
El martes 24 de Julio, como todos los martes fui al grupo “Siloé” y Frank habló del santo maronita San Charbel, de su vida, sus milagros, de cuando murió y como está su cuerpo incorrupto, había traído unas copias con su foto para repartir y traje una para la casa.
El miércoles temprano en la mañana mi hija me dijo que no había podido dormir nada, el dolor era más fuerte, su cara estaba pálida, sus labios sin color, su cara inflamada. Enseguida le di las pastillas las que le había recetado el Dr.
Continué con mis oraciones diarias pidiendo por ella y alabé al Señor. En mi cuarto había puesto la copia de San Charbel y le dije:
Yo no te conozco, primera vez que oigo de ti, pero estoy segura que el testimonio que escuché de ti es verdadero y tú estas en el cielo con Jesús.
Por favor intercede por mi hija ante Jesús porque ella ya no puede mas con el dolor, y le di las gracias al Señor y a el.
Esa mañana cerca de las 10:00am me llamó mi hija y le pregunté como se sentía, como estas hija?
Ella me dijo INCREIBLE EL DOLOR SE ME FUE DE VIAJE! NO TENGO NADA!
Le dije gracias Señor, pero no le mencione nada del santo San Charbel. El mismo día a la 1:30 pm volvimos hablar y le pregunté de nuevo como estas? Me respondió.: Bien, el dolor no ha vuelto.
Cuando llegó a casa su cara estaba normal, con color, sus labios también y me dijo: NO TENGO NADA.
Entonces le hablé de San Charbel, le dije todo, le dimos las gracias a San Charbel y Gloria al Señor!
En nuestro grupo de oración de los jueves rosario/Siloé dí este testimonio y hoy quiero compartirlo con todos mis hermanos, mi hija no está tomando ningún medicamento y está sin dolor y continua sin dolor.
Es maravilloso poder dar testimonio del poder de Dios y de la intercesión de los santos, constantemente surge una oportunidad de dar testimonio y es por eso que quiero compartir y decirles que en cualquier momento de prueba no perder la fe, orar. Dios le ha dado el poder a los santos de ayudarnos, le estamos muy agradecidas a San Charbel .
Gracias Señor!
Sonia